La cabra, la trompeta y el instinto básico. Atrio.org XCV

Publicado en por Miguel González

Gustan llamarse cristianos de base y va a ser verdad. Que todo es un burdo montaje que ya hiede es bien sabido pero ellos siguen, erre que erre porque menos da una piedra y porque lo exige el guión. En el sarao de todos los años han vuelto a oficiar sus mejores espadas.

 

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Ayer Jon Sobrino, otro de los llamados teólogos de la liberación (también la revolución soviética iba a parir el hombre nuevo y segó cien millones de vidas), regurgitó la declaración que es el leitmotiv favorito de los de la cabra y la trompeta: la Iglesia ha traicionado a Jesús. Tienen que dar carnaza a los cuarteles mediáticos que para eso les quieren. Sin titulares no hay paraíso.

 

¿Qué clase de traición no será justificar la eliminación de los más inocentes entre los inocentes,  los no nacidos? Es lo que tiene adherirse a un paquete materialista de liberación. Menuda jeta y menuda miseria intelectual y moral. Todavía leo hoy en un blog la justificación de una salvajada con otra salvajada, como si una barbaridad lo fuera menos por otra pretendida barbaridad perpetrada por quienes piensan distinto. A eso llega el magín de quienes defienden lo indefendible.

 

Con su cabra, coja de las cuatro patas (el marxismo) y la trompeta (el desprecio y la crítica a la jerarquía católica) siguen su triste caminar por el instinto básico derechos hacia la nada. Por su mala cabeza. Pretextando la apertura del Concilio Vaticano II se dejaron fagocitar (de grado o por atolondramiento intelectual) por el marxismo y demás sofismas. Con la cabra, la trompeta y su instinto básico (muy básico) ponen de manifiesto su nivel intelectual y su degradación moral.

 

Lo dice bien el dicho: siempre van a hablar quienes más tienen por qué callar. ¿Qué hablan esos traidores de traición, Sancho?

 

De base y poca altura.

 

Miguel González

 

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M


Por cierto, la beatificación de un fraila consigue una alfuencia de 150.000 devotos. Eso es poder de convocatoria y no lo de los ancianos adolescentes



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