Como al principio así al final. Atrio.org XCIV

Publicado en por Miguel González

El congreso de teólogos y teólogas al margen de la Iglesia expele sus últimos titulares. En el lenguaje de doble sentido al que nos tienen acostumbrados hacen un llamamiento a la rebelión contra la jerarquía y a la difamación, para variar. Ellos lo expresan así: Desde el XXX Congreso de Teología se lanza un reto a los creyentes en Jesús: se ha acabado el tiempo de los silencios. Ah, ¿es que estos estaban callados?

 

AbueloCebolleta.png


Y lo ponen en práctica en el mismo acto con el comunicado de solidaridad con un insumiso que pretendía imponerse a su superior. Así entienden estos lo del se ha acabado el tiempo de silencios: que los saltimbanquis se rebelen contra sus superiores jerárquicos mientras ellos se amanceban con lo peorcito de las fuerzas sociales y políticas y con las ideologías totalitarias y llaman a eso actitudes evangélicas.

 

En el norte había y hay, efectivamente, una colección de curas nacionalistas de esos que consideran que la Iglesia debe ser una organización al servicio de estupideces aldeanas en vez de estar a lo que tiene que estar. Rayanos en muchas ocasiones en la colaboración con banda armada (haberlos haylos), no les gustaba el nuevo pastor al que consideraban que no tenía el RH requerido. Y esa es toda la solidaridad que expresan desde una algarada nacida para insultar a los dirigentes y menoscabar la influencia de la Iglesia en la sociedad española.

 

Y terminan su alegato con la siguiente perorata: Apoyamos el derecho a la insumisión en el seno de la Iglesia siempre que se transgreda el espíritu del evangelio, se ejerza la represión, se aleje de los pobres. Y, claro, estos mindunguis son quienes expiden el carné de espíritu evangélico. A otro perro con ese hueso.

 

Terminan como empezaron con un acto de publicidad perfectamente orquestado para cumplir con los objetivos marcados en comandita.

 

Menuda panda.

 

Miguel González

 

Sigue

Etiquetado en Aportaciones

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
C


Cumplen con su función de acoso a la Iglesia a beneficio de los enemigos de la Iglesia. Pero hay unos todavía más violentos e inmisericordes que quieren más sangre. La vida se les va y quieren
verlo.



Responder